El ocaso desaparece ante mis pupilas, la ciudad enardecida comienza a respirar lentamente, una a una se apagan las luces de cada edificio.
Seco mis lágrimas y las despido, sueño con días felices, también los entristecidos, mientras lloro y sonrío, una mezcla de frágil emoción embarga mis sentidos, observo a lo lejos desaparecer las sombras de almas silentes, quisiera desaparecer con ellas, en ellas…solo respiro hondo y siento alivio.
Alivio de poder levantarme de esta silla, de respirar por mis propios medios, de ser capaz de bañarme sola , y atar mis zapatos cada mañana , de escribir estas letras , de observar lo que me rodea , de gritar tan fuerte como pueda y oír mi voz desfallecida, siento un gran alivio de saber a ciencia cierta que estoy viva .
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TRADUCTOR
lunes, 7 de febrero de 2011
lunes, 30 de agosto de 2010
Buenos días Amor
Abrir los ojos en completa oscuridad, tratar de enfocar las ideas y estas se escapan sin mas, encender el televisor y oír la alarma del despertador, sentir el loco deseo de un café negro sin azúcar en el paladar, evitar que este deseo se apodere de mi, de un impulso alocado el edredón termina en el piso, y me cobijo en los besos de mi perrita, en sus caricias sinceras sin esperar nada a cambio.
Mi cuerpo aun no despierta del todo y mi mente esta a mil por hora, tengo un par de poemas atrapados, dando vueltas, ¡me espían!, con absoluta pereza enciendo el ordenador y pongo en su sitio la ropa de mi cama, mientras trato de comprender ¿que es mío en realidad?
Reviso mi correo, hoy no hay sonrisas solo letras en silencio, youtube es mi salvación, la música invade las cuatro paredes y el cansancio desaparece.
Construyo un gran día en mi mente, de esos que no empaña la rutina, sin discusiones, sin celos entupidos, y dibujo varias sonrisas que duren las horas necesarias frente a mi absoluta realidad.
viernes, 27 de agosto de 2010
Fin...
Lentamente cargo el arma, dispuso cada munición con sumo cuidado tratando de respirar suave y lentamente.
Reviso el frasco de tranquilizantes rompió el seguro y lleno su mano hasta entonces vacía.
Una en una deposito cada pequeña cápsula de bellos colores en su boca, y las trago disfrutando aquel momento solemne.
jueves, 19 de agosto de 2010
Magia
La lluvia le seguía cada paso, borro cada huella, su cuerpo humedecido avanzaba presuroso, llega hasta el lugar acordado, allí estaban ese par de ojos tristes esperándole.
Las palabras temblaban y se cruzaban torpemente, las manos escondidas en los bolsillos, queriendo escapar y sintiéndose cobardes.
Resonaba la lluvia danzante en aquel techo que les protegía del mundo, los cuerpos se acercaron lentamente y en un abrazo que estremeció sus almas, descubrieron que se amaban más de lo que jamás imaginaron, por fin pudo besarle y esta vez no fue solo con la mirada.
lunes, 2 de agosto de 2010
Un Gran Día
Sentado en la húmeda arena, con los ojos clavados en el ir y venir de cada ola, meciendo mis recuerdos, esos que últimamente me martirizan.
Llueve golpeándome la piel, escalofríos apoderándose de mi cuerpo, la brisa enfadada abofetea mi rostro y aun así continúo sentado.
Aquel martes seria un gran día, me había levantado temprano, con la sonrisa enmarcada, prepare mi desayuno con toda mi calma, un zumo de naranjas bien dulce y ese café negro que despertaba mis pensamientos dormidos, de dos mordidas devore una tostada y con suerte tube el tiempo justo para cepillar mis dientes.
Subí al coche, esta vez con mi portafolios en mano, sin tener que volver por el como cada día.
Pensaba en que terminada mi jornada laboral, me esperaba celebrar la titulación de mi hermano pequeño, ver a mis padres y estrecharles en un abrazo fraterno, regalarme unos minutos extras con mi madre seria un gran regalo.
Sonreía al pensar en los rostros de sorpresa que tendrían todos, al presentarles a claudia mi novia, en la emoción que me embarga con esta loca idea de pedirle matrimonio esta misma noche frente a todos.
El semáforo dio verde y acelere distraído, solo recuerdo que baje del coche a mitad de cuadra, con mis ojos llenos de lágrimas y desorientado.
La policía me dijo que debía estar tranquilo y esperar, apoye mi cuerpo contra un árbol cercano y los minutos pasaron lentamente, me temblaba el alma igual que en este minuto.
Cuando por fin puse mis ideas en orden y comprendí la situación, una mujer entre la multitud apareció, se acerco con el rostro apesadumbrado, tenia unos ojos hermosos, y un rostro de niña pequeña, me observo por un instante y dijo: mañana es el cumpleaños de mi hijo, cumple cinco años, tiene una lista de regalos que le he ayudado a escribir.
Si pudieras rebobinar el tiempo, y devolverle la vida a su padre, seria un día perfecto e inolvidable para el.
sábado, 10 de julio de 2010
Duro Invierno.
El servicio de salud esta colapsado, y somos tantos los que rogamos por que el tiempo corra mas a prisa, tenemos los mismos rostros, de dolor agudo, angustia y esperanza destrozada.
Hay un ventanal a mi izquierda, esperando las caricias de este sol tímido, que se esmera por ocultarse tras dos nubes egoístas que lo abrazan sin dejarle avanzar, a mi derecha un muro eterno que quizás fue blanco en su tiempo, hoy solo revive recuerdos de cada trocito de colores que vistieron su cuerpo.
Estoy agotado, llevo tres horas de pie y mi nombre lo han olvidado, quizás han extraviado mi ficha de ingreso, quizás ya no existo o quizás simplemente ya desaparezco.
“Paciencia”es lo que escucho en susurro, esa palabra acompañada de un eco infinito, giro lentamente y me encuentro a un señor de avanzada edad, observando descuidado como el viento desviste de las ultimas míseras hojas al árbol que tenemos en frente.
Con curiosidad me quedo deleitándome con su rostro, sonríe dulcemente y provoca que olvide en el lugar que me encuentro.
Una señora con su hijo en brazos desocupa el asiento más próximo, y mi cuerpo se desmorona allí, el señor camina y pide cortésmente el otro asiento, con gentileza la joven que allí estaba se levanta de un brinco, ayudándole a acomodarse.
¡Bien duro nos ha tocado este invierno! Proclama con la mirada fija en aquel desnudo árbol, por las mañanas me levanto temprano, con mis achaques y dolores, me cuesta un poco, pero lo logro cada día, lo malo es que me sube la presión dice, yo no se que decir, solo le observo, se parece tanto a mi padre pienso, me falta el aliento.
Vivo solo sabes, mi único hijo vive en la ciudad, tiene su familia, sus hijos, yo soy una carga para el, no me gusta molestar, por eso vivo en mi casita.
La señora se me adelanto hace dos años, todavía viene a verme cuando duermo, no se olvida de mi, esta pendiente de todo, aunque todos me creen poco cuerdo.
Sabes que hoy me despertó para que venga a ver al medico, dice que la tos que tengo no es normal, y que si continuo sin tomar remedios me moriré de vergüenza y no de viejo, allí nos reímos los dos, es que eso también lo decía mi padre.
La vida es tan linda me dice y veo que le brillan los ojos, si tuviera tu edad saldría a bailar de nuevo, me enamoraría y disfrutaría cada segundo sin remordimiento, eso de pensar en el mañana es puro cuento, se te pasa la vida pensando y cuando te das cuenta, solo rebobinas los recuerdos.
De pronto gira y quedamos frente a frente, puedo ver la claridad de sus ojos, unas ojeras profundas por falta de sueño, el cansancio que surca su piel, todo el agotamiento que resulta respirar con dificultad.
el señor extiende su mano y deja caer una cadenita de plata con una bellísima hoja tallada , toma me dice , esto es para ti, con mi rostro asombrado digo; no se si debo , acéptala me dice , es un regalo, para que no olvides que por duro que sea el invierno , pronto vendrá la primavera y esas hojas que creíste perdidas volverán de nuevo , como los sueños…sabes , no somos mas que árboles , un día desnudos y frágiles, luego frondoso y fuertes , y así.
Una enfermera aparece en la puerta llamándome por mi nombre, me levanto a toda prisa le agradezco mientras camino siguiéndole el paso, ¡ya vuelvo! le digo, ¡se feliz! me dice ¡aquí te espero!
Con mi receta en la mano salgo sonriendo, por suerte mi espera a terminado y en cosa de minutos también mis dolores.
Con asombro veo que todos corren por los pasillos enfermeras y médicos, busco al señor y allí le encuentro rodeado de gente, con una sonrisa envidiable y lagrimas recorriendo sus mejillas.
sábado, 3 de julio de 2010
Milagros
Por momentos trato de pensar que cada cuerpo que me rosa tiene vida, se mueven todos en la misma dirección, según la ruta del metro.
Es una mañana fría de otoño , de esas que sacar las manos fuera de los bolsillos es mas peligroso que tropezar y caer sin haberlas movido de aquel lugar .
Cubro mi cuerpo con mi bello abrigo, la suavidad que siento y ese calorcito, solo lo asemejo a mi cama tibia y segura, más cuando llueve eternamente.
Quizás el hecho que el sol se mude este día, hace que cada ser vista de pesimismo, que las miradas lleguen a rebotar en el piso, y evitamos cruzar palabras, como si fuera peligroso pedir permiso para avanzar hacia la salida.
Creo que hay días en que mi trabajo es mal pagado, en que espero con ansias recibir algo a cambio, pero no sucede, todos me evitan, es como si no existiera.
Mi meta es obtener solo una, si logro dos seria maravilloso, no solo por mí, sino también por esa otra persona.
Ya he llegado a mi estación y debo descender, te observo fijamente y logro llamar tu atención, sonrió alegremente, y tu sin pensarlo me retribuyes el gesto.
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